Bar mitzvá y bat mitzvá: tradición judía y responsabilidad

Bar mitzvá y bat mitzvá: tradición judía y responsabilidad

La bar mitzvá marca la mayoría de edad religiosa de los niños judíos a los trece años. Para las niñas, la bat mitzvá se celebra tradicionalmente a los doce, aunque muchas comunidades liberales prefieren los trece. La fiesta no crea la obligación religiosa, sino que reconoce un cambio de responsabilidad. Los adolescentes pueden estudiar hebreo, preparar bendiciones y leer la Torá ante su comunidad. Los estilos de celebración son distintos en las comunidades ortodoxas, conservadoras y reformistas. Más allá del banquete y los regalos, la ocasión invita a continuar aprendiendo y a participar en actos de solidaridad y vida comunitaria.

Preparación y lectura de la Torá

La preparación de una bar o bat mitzvá puede durar varios meses. Los adolescentes aprenden hebreo, bendiciones y partes de la lectura semanal de la Torá. En algunas sinagogas, el joven recibe por primera vez el honor de subir a la Torá; en otras ocasiones presenta un comentario o una reflexión. La participación de las chicas cambia según la tradición de cada comunidad. Las clases también pueden tratar la historia judía y los deberes hacia los demás. De ese modo la celebración se vincula con un proceso de aprendizaje y no con una actuación puntual.

Familia y solidaridad

Después del servicio puede celebrarse una comida con familiares y amigos. Algunas familias organizan una recepción grande, mientras otras prefieren algo íntimo. Los regalos y la música no son el centro religioso de la ocasión. Muchos jóvenes preparan un proyecto solidario, como ayudar a personas mayores, recoger alimentos o colaborar con una asociación social. Estas actividades explican de manera práctica la responsabilidad que se reconoce durante la ceremonia. El mensaje es que entrar en una nueva etapa de la vida implica también prestar atención a quienes necesitan apoyo.

Diversidad de prácticas

Las costumbres varían entre comunidades ortodoxas, conservadoras y reformistas. No todas permiten la misma participación en las lecturas, y las reglas sobre vestimenta y fotografía también pueden ser diferentes. El concepto de mayoría de edad religiosa es antiguo, pero las celebraciones actuales se desarrollaron gradualmente. Las bat mitzvá públicas se extendieron especialmente en la época moderna, cuando muchas comunidades debatieron el acceso de las niñas a la educación religiosa y al ritual público. Por eso los visitantes deben conocer las normas de la sinagoga antes de asistir.

Lo que viene después

La fiesta no significa que haya terminado el estudio. Jóvenes y adultos pueden continuar leyendo la Torá, participando en actividades comunitarias y reflexionando sobre sus creencias. Algunas personas que no celebraron una ceremonia durante la adolescencia deciden prepararla muchos años más tarde. Su experiencia demuestra que la relación con la tradición puede renovarse en distintas etapas. La bar o bat mitzvá funciona mejor cuando se entiende como el comienzo de una responsabilidad personal y social, no solamente como un recuerdo de cumpleaños.

Fuentes

www.nli.org.il

www.cbs.gov.il

octubre de 2026