Golda Meir: vida y legado político

Infancia, emigración y formación
Golda Meir nació en Kiev en 1898, cuando la ciudad pertenecía al Imperio ruso. Su familia conoció la pobreza y el temor al antisemitismo. A comienzos del siglo XX emigró a Estados Unidos y se instaló en Milwaukee. Allí Golda estudió, trabajó, participó en debates públicos y desarrolló un creciente interés por el sionismo y las ideas del movimiento obrero. La experiencia estadounidense le ofreció oportunidades educativas, pero ella imaginaba su futuro dentro de un proyecto de reconstrucción nacional judía. Su trayectoria política comenzó antes de que existiera el Estado de Israel.
Vida colectiva y liderazgo laborista
En 1921 emigró con su marido al territorio que estaba bajo administración británica y vivió inicialmente en un kibutz. Más tarde asumió responsabilidades sindicales y organizativas dentro del movimiento laborista judío. Ese trabajo requería negociar, organizar recursos, representar intereses y persuadir a personas muy diferentes. Meir adquirió así una experiencia práctica que resultaría decisiva para sus responsabilidades posteriores. Su ascenso no dependió de una carrera militar, sino de años de trabajo político, recaudación de fondos y participación en instituciones de la comunidad judía anterior a 1948.
La fundación del Estado y la diplomacia
Golda Meir firmó la Declaración de Independencia de Israel en mayo de 1948. Poco después ocupó un cargo diplomático en la Unión Soviética y posteriormente fue ministra de Trabajo y ministra de Asuntos Exteriores. Sus responsabilidades abarcaron vivienda, empleo, inmigración, relaciones internacionales y el desarrollo de instituciones estatales. En una sociedad que recibía grandes olas de nuevos habitantes, las decisiones sobre trabajo y vivienda tenían consecuencias inmediatas para la vida cotidiana. Su experiencia muestra que la historia política también depende de presupuestos, servicios públicos y acuerdos administrativos.
Primera mujer al frente del Gobierno israelí
En 1969, después de la muerte del primer ministro Levi Eshkol, Golda Meir asumió la jefatura del Gobierno. Se convirtió en la primera mujer que dirigió el Ejecutivo israelí y en una de las pocas mujeres del mundo en alcanzar entonces una posición semejante. Su estilo se describía a menudo como firme y directo. Durante su mandato se produjeron conflictos militares y graves crisis de seguridad, entre ellas el asesinato de deportistas israelíes en Múnich en 1972. Su actuación en estas circunstancias continúa siendo objeto de investigaciones y debates históricos.
La guerra de 1973 y la evaluación de su legado
La guerra de Yom Kipur, iniciada en octubre de 1973 por ataques de Egipto y Siria, fue la crisis más dura de su Gobierno. La sorpresa militar y el elevado costo humano provocaron una profunda conmoción social. Aunque una comisión oficial no atribuyó a Meir la principal responsabilidad personal por los fallos de inteligencia, la presión pública contribuyó a su dimisión en 1974. Murió en 1978. Su figura sigue siendo admirada por su tenacidad y criticada por decisiones políticas concretas. Para comprenderla conviene estudiar conjuntamente su liderazgo social, su trabajo diplomático y los límites de su Gobierno.
Fuentes y lecturas adicionales
Actualizado: octubre de 2026