Judíos españoles y portugueses: de la Antigüedad a las comunidades actuales
26 October 2026
Las comunidades judías estuvieron presentes en la península ibérica durante la época romana y la Antigüedad tardía, mucho antes de que existieran España y Portugal como Estados actuales. Un

Una presencia anterior a los Estados modernos
Las comunidades judías estuvieron presentes en la península ibérica durante la época romana y la Antigüedad tardía, mucho antes de que existieran España y Portugal como Estados actuales. Un testimonio documental citado con frecuencia sobre el territorio portugués se fecha en el año 482 d. C. Esa fecha identifica una fuente conservada, no la llegada segura de los primeros judíos. Las comunidades sefardíes desarrollaron tradiciones religiosas, redes comerciales y centros de estudio en numerosas ciudades y mantuvieron vínculos con otras regiones mediterráneas.

Convivencia desigual y persecución
Durante la Edad Media hubo familias judías en Lisboa, Oporto, Évora y Coímbra, entre otras ciudades. El grado de protección dependía de las autoridades y coexistía con restricciones legales. Tras la expulsión de España en 1492 llegaron refugiados judíos a Portugal. El rey Manuel I ordenó la expulsión o conversión en 1496 y en 1497 se impusieron bautismos forzosos a numerosas personas. La matanza de cristianos nuevos en Lisboa en 1506 y la instauración de la Inquisición portuguesa en 1536 muestran la gravedad de la violencia y la persecución.

Belmonte y las comunidades del presente
Algunas familias conservaron en secreto prácticas vinculadas al judaísmo. Belmonte es conocido por su memoria criptojudía y por los contactos abiertos con el judaísmo internacional recuperados durante el siglo XX. Otros sefardíes emigraron a Ámsterdam, Londres, Hamburgo, el norte de África, ciudades otomanas y América. Hoy Portugal alberga comunidades judías pequeñas pero activas en Lisboa, Oporto y Belmonte, con sinagogas, asociaciones y museos. Las estimaciones demográficas no coinciden siempre porque usan definiciones distintas de identidad, ascendencia o afiliación religiosa.
Portugal actual: comunidades y normas cambiantes
En Portugal siguen existiendo comunidades judías pequeñas pero activas, especialmente en Lisboa, Oporto y Belmonte. Esta última localidad es un caso singular: algunas familias mantuvieron prácticas judías durante generaciones en las que manifestar públicamente su religión podía resultar peligroso. La vida comunitaria actual y su sinagoga no deben reducirse a una atracción turística. Otro asunto contemporáneo es la nacionalidad portuguesa para descendientes de judíos sefardíes. La legislación se modificó varias veces, y la Comunidad Judía de Lisboa anunció que desde el 4 de mayo de 2026 dejaría de admitir nuevas solicitudes por el régimen especial. No basta tener un apellido de apariencia sefardí para demostrar ascendencia concreta ni un derecho automático a la ciudadanía. La genealogía, la memoria familiar, la identidad religiosa y los requisitos jurídicos son cuestiones distintas que requieren documentos verificables.
Herencia y límites de las fuentes
Un apellido, por sí solo, no demuestra que todos sus portadores desciendan de una misma familia sefardí. Nombres como Rodríguez y Gradis aparecen en redes históricas de comerciantes judíos, pero requieren investigaciones genealógicas concretas. Una historia equilibrada estudia documentos reales, inscripciones, archivos y testimonios sin idealizar la convivencia medieval ni borrar los siglos de violencia. La herencia se entiende mejor cuando también se escuchan las voces de las comunidades portuguesas vivas.